Feliz Día del Periodista: ni enemigos ni héroes en tiempos de discursos de odio. Simplemente periodistas
⏳ Tiempo estimado de lectura 2 minutos
(Los invitamos a tomarse unos minutos para leer esta reflexión. Porque cuando el derecho a preguntar se pone en discusión, lo que está en juego no es el periodismo: es la calidad de nuestra democracia)

Hay días que invitan a celebrar.
Y hay días que también obligan a reflexionar.
El Día del Periodista debería ser ambas cosas.
Porque hacer periodismo nunca fue sencillo. Pero en estos tiempos parece haberse vuelto aún más incómodo.
Vivimos una época donde desde distintos niveles del poder se instaló la idea de que quien pregunta molesta. Que quien investiga incomoda. Que quien cuestiona es un enemigo.
Las descalificaciones son cada vez más frecuentes: “ensobrados”, “mentirosos”, “basura mediática”, “sicarios con credencial”. A ellas se sumaron frases del propio presidente Javier Milei como “la gente no odia lo suficiente a los periodistas” y agresiones verbales dirigidas a trabajadores de prensa.
No son solamente palabras.
Son discursos que construyen un clima donde el periodismo deja de ser visto como una herramienta de la democracia para convertirse en un blanco de ataque.
Y ese clima no queda encerrado en Buenos Aires.
También llega a ciudades como San Antonio de Areco.
Llega cuando acceder a información pública se vuelve una carrera de obstáculos. Cuando los pedidos de información no encuentran respuestas. Cuando datos que deberían ser públicos parecen convertirse en propiedad privada. Cuando una pregunta es interpretada como una agresión y no como una obligación democrática.
Porque el periodismo no existe para aplaudir gobiernos ni para destruirlos.
Existe para preguntar.
Para verificar.
Para contar.
Y si el periodismo no incomoda, probablemente no sea periodismo.
Las noticias que no generan ninguna molestia en algún espacio de poder rara vez cambian algo. La incomodidad no es un defecto del periodismo. Muchas veces es la señal de que está cumpliendo su función.
En Daniel Bosco Producciones sabemos que el trabajo periodístico suele parecerse más a insistir que a informar. Llamar una vez. Dos. Tres. Volver a preguntar. Revisar documentos. Contrastar versiones. Escuchar a quienes no suelen tener micrófono.
Sabemos también que detrás de cada nota hay horas invisibles y que muchas veces la respuesta no es una felicitación sino un enojo.
Pero creemos que sigue valiendo la pena.
Porque una comunidad informada es una comunidad más libre.
Porque el acceso a la información pública no es un favor que concede un funcionario. Es un derecho de los ciudadanos.
Y porque cada vez que alguien intenta desacreditar al periodismo, lo que en realidad está cuestionando es el derecho de la sociedad a saber.
Hoy queremos saludar a quienes siguen preguntando aun cuando la respuesta es el silencio.
A quienes siguen investigando aun cuando los descalifican.
A quienes siguen contando historias que algunos preferirían no escuchar.
Porque el periodismo no pertenece a los periodistas.
Pertenece a la sociedad.
Y mientras existan preguntas sin respuesta, seguirá habiendo todavía más razones para ejercerlo.
Defender el periodismo no significa defender periodistas.
Significa defender el derecho de cualquier ciudadano a preguntar, investigar y conocer.
Porque el día que el poder ya no tolere las preguntas, el problema no será de los periodistas.
Será de toda la sociedad.
No hay periodismo libre sin acceso a la información. No hay democracia sana sin periodismo libre.
Feliz Día del Periodista
Daniel Bosco Producciones
.
