Más de 1.200 personas, música, emoción y solidaridad: una noche histórica para el Hogar San Camilo

En pocas líneas

  • La jornada solidaria por el Hogar San Camilo reunió a más de 1.200 personas en una noche que superó todas las expectativas. Hubo música, artistas invitados, decenas de voluntarios y la destacada participación solidaria de Lito Vitale, quien se sumó desinteresadamente a la causa junto a Manuela Cortelezzi, aportando su talento y compromiso con una institución que atraviesa un momento clave.
  • Uno de los momentos más emotivos de la noche fue el homenaje al doctor Osvaldo Cane, histórico colaborador del Hogar durante casi 40 años.
  • La comunidad respondió de manera masiva a una causa que logró unir a vecinos, organizaciones, artistas y referentes culturales en una verdadera fiesta solidaria.

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Lo que comenzó durante la tarde del sábado como una jornada solidaria para acompañar al Hogar San Camilo terminó convirtiéndose en una de las movilizaciones comunitarias más importantes de los últimos tiempos en San Antonio de Areco.

Si en las primeras horas ya se hablaba de un éxito por las más de 500 entradas anticipadas vendidas, el correr de la noche confirmó algo mucho más grande: vecinos, instituciones, artistas, comerciantes y voluntarios lograron construir una verdadera fiesta solidaria que superó ampliamente todas las expectativas.

La jornada, que comenzó alrededor de las 15 horas y se extendió hasta entrada la madrugada, reunió música en vivo, propuestas gastronómicas, actividades para toda la familia y, sobre todo, una causa capaz de unir a personas de distintos ámbitos detrás de un mismo objetivo: acompañar a una institución que atraviesa un momento complejo y que forma parte de la historia afectiva de Areco.

Uno de los momentos más emotivos de la noche fue el homenaje al doctor Osvaldo Cane, fallecido días atrás. Durante 40 años acompañó al Hogar San Camilo y dejó una huella profunda en generaciones de vecinos. Su compromiso con la institución fue recordado con emoción y un largo aplauso que recorrió todo el predio, en una escena cargada de afecto y gratitud.

La música tuvo un papel central en una velada que reunió a artistas locales y figuras de reconocimiento nacional. Entre ellas estuvieron la cantante Manuela Cortelezzi, el reconocido músico Lito Vitale junto al bandoneonista Andrés Cáseres, cuya presencia fue uno de los grandes atractivos de la jornada.

Lejos de cualquier formalidad, ambos destacaron el valor de sumarse a una causa solidaria. Cortelezzi puso el foco en la enorme generosidad del músico y en su compromiso permanente con iniciativas sociales, mientras que Vitale explicó que quienes tienen la posibilidad de vivir de la música sienten también la responsabilidad de colaborar cuando aparecen propuestas de estas características. Para él, participar de una noche como esta fue una forma de acompañar desde el lugar que mejor conoce: el escenario.

También participaron otros artistas invitados en una programación que mantuvo al público acompañando durante horas y que transformó al predio en un punto de encuentro para toda la comunidad.

Pero detrás de los reflectores hubo otra historia igual de importante: la de los voluntarios.

Mientras los artistas subían al escenario, decenas de personas trabajaban desde temprano en parrillas, cantinas, puestos de venta, organización, logística y atención al público. Muchos llevaban semanas preparando cada detalle.

Mariano Acosta, referente de la Filial River, destacó que más de 40 voluntarios se comprometieron con la organización durante más de un mes y que la respuesta de la comunidad terminó superando cualquier cálculo previo. Según estimó, la cantidad de asistentes habría superado las 1.200 personas, una cifra que transformó la jornada en un éxito rotundo.

Acosta remarcó además que la solidaridad logró atravesar cualquier camiseta. Entre los colaboradores hubo integrantes de distintas instituciones y vecinos que decidieron sumarse sin importar colores deportivos o pertenencias. Lo importante era la causa.

Hubo también un reconocimiento especial para las mujeres que sostuvieron gran parte del trabajo organizativo; Alejandra Markus, Carolina Alonso y Victoria Sforzini, especialmente en la venta de entradas y la coordinación previa del evento, una tarea silenciosa pero fundamental para que todo funcionara.

La noche dejó algo más que una recaudación económica.

Dejó imágenes difíciles de olvidar: familias compartiendo una misma mesa, vecinos reencontrándose, artistas poniendo su talento al servicio de una causa común y cientos de personas demostrando que, cuando una comunidad decide involucrarse, todavía es posible construir respuestas colectivas.

Dos viajes al Hogar para llevar lo recaudado en insumos.

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