¿Por qué Areco queda afuera de la discusión sanitaria regional?
Mientras municipios de la Región Sanitaria IV avanzan con ambulancias de alta complejidad, fortalecimiento hospitalario y articulación con Provincia, en San Antonio de Areco crece una pregunta incómoda: ¿por qué el gobierno de Francisco Ratto no aparece en los espacios donde justamente se discuten esos recursos?
El interrogante volvió a tomar fuerza tras los precongresos regionales del Congreso Provincial de Salud (CoSaPro) 2026, realizados en Ramallo, donde participaron autoridades sanitarias, hospitales y equipos técnicos de los municipios que integran la Región Sanitaria IV. Esos encuentros funcionaron como instancia preparatoria del CoSaPro provincial realizado posteriormente del 15 al 17 de abril en Mar del Plata, el principal ámbito de discusión sanitaria de la Provincia de Buenos Aires.
Allí se debatieron ejes centrales como:
- Atención Primaria de la Salud (APS),
- salud mental,
- redes de derivación,
- integración hospitalaria,
- recursos humanos,
- financiamiento,
- ambulancias y logística sanitaria,
- y el Plan Quinquenal bonaerense.
Una región con municipios muy similares a Areco
La Región Sanitaria IV está integrada por:
- San Antonio de Areco
- Arrecifes
- Baradero
- Capitán Sarmiento
- Carmen de Areco
- Colón
- Pergamino
- Ramallo
- Rojas
- Salto
- San Andrés de Giles
- San Nicolás
- San Pedro
Y ahí aparece un dato central que vuelve inevitable la comparación: muchos de los municipios que lograron fortalecer su sistema sanitario regional no son tan distintos a Areco en términos poblacionales.
- San Nicolás tiene 167.824 habitantes
- Pergamino, 114.052
- San Pedro, 68.613
- Salto, 40.157
- Baradero, 40.002
- Ramallo, 39.116
- Arrecifes, 32.215
- Colón, alrededor de 27 mil
- San Antonio de Areco, 26.897
- San Andrés de Giles, 26.510
- Rojas, 25.290
- Carmen de Areco, 17.499
- Capitán Sarmiento, 15.965 habitantes
Es cierto que dentro de la Región Sanitaria IV existen ciudades mucho más grandes, como San Nicolás o Pergamino, con otra escala hospitalaria y presupuestaria. Pero la comparación más sensible aparece con municipios medianos o pequeños que tienen poblaciones similares -e incluso inferiores- a la de Areco.
Rojas, por ejemplo, con apenas 25 mil habitantes, logró consolidar un servicio de neonatología de referencia regional y fortalecer su integración sanitaria dentro de la Región IV. El Hospital Saturnino Unzué recibe una parte significativa de las derivaciones neonatales de toda la región y funciona como centro de referencia para recién nacidos de alta complejidad.
Lo mismo ocurre con otros municipios que, pese a no tener una diferencia demográfica significativa con Areco, consiguieron mayor articulación, equipamiento y presencia dentro de la planificación sanitaria provincial.
La situación sanitaria local y las señales de deterioro
Mientras tanto, en Areco la situación sanitaria muestra señales preocupantes.
Según documentación pública, boletines oficiales y fuentes sanitarias vinculadas al sistema de salud local:
- el municipio alquila equipamiento básico para el Hospital Zerboni;
- las ambulancias del sistema de salud presentan un fuerte deterioro;
- una ambulancia UTI de alta complejidad enviada por la Provincia de Buenos Aires fue utilizada para transportar carne y otros alimentos destinados a la unidad sanitaria de Villa Lía;
- y el Hospital Zerboni depende del Hogar San Camilo de Vagues para el lavado de ropa hospitalaria porque las lavadoras del hospital no funcionan.
El episodio de la ambulancia tomó estado público luego de que circularan imágenes de la unidad frente a una carnicería cargando alimentos. Concejales opositores calificaron la situación como una grave irregularidad sanitaria y advirtieron sobre los riesgos de utilizar una ambulancia preparada para traslados de terapia intensiva y material biológico para tareas logísticas vinculadas al transporte alimentario.
Además, impulsaron pedidos de informes e interpelaciones dirigidas al secretario de Salud municipal, Fernando Spina.
Es decir: mientras otros municipios discuten integración regional, complejidad neonatal o fortalecimiento de redes sanitarias, en Areco todavía aparecen problemas básicos de infraestructura hospitalaria.
La contradicción política
Existe otra contradicción evidente: gran parte de los financiamientos, obras o aportes sanitarios que Areco logró en los últimos años provinieron justamente del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
Eso vuelve todavía más difícil de entender la escasa presencia institucional del municipio en espacios impulsados por el Ministerio de Salud bonaerense.
Entonces aparece una pregunta política inevitable:
¿Quién debería representar al municipio en esos ámbitos?
¿El intendente?
¿El secretario de Salud?
¿El director del hospital?
¿Todos?
Porque el CoSaPro no es un congreso académico más. Es el principal espacio de planificación sanitaria de la provincia.
Y está pensado justamente como un ámbito amplio de integración sanitaria donde participan:
- Hospitales provinciales
- Hospitales municipales
- Secretarías y direcciones de Salud
- Gobiernos municipales
- Regiones sanitarias
- Trabajadores y equipos de salud
- Universidades
- Centros de atención primaria
- Servicios específicos como salud mental, APS y neonatología
- Organismos vinculados al sistema sanitario bonaerense.
Gran parte de la lógica del CoSaPro es justamente integrar: Provincia, municipios, hospitales municipales y redes regionales de derivación.
Por eso en la mayoría de los municipios del interior suelen participar:
- intendentes,
- secretarios de Salud,
- directores hospitalarios,
- coordinadores de áreas,
- y equipos técnicos.
No es un espacio exclusivo de hospitales provinciales. Al contrario: los hospitales municipales son actores centrales porque gran parte de la atención pública bonaerense depende de ellos.
La comparación que empieza a incomodar
En salud pública regional, los recursos rara vez llegan solos.
Hay que gestionar, participar, construir vínculos políticos e institucionales y sostener presencia.
Y la comparación regional empieza a ser incómoda para Areco: municipios de tamaño similar -incluso gobernados por distintos signos políticos- participan activamente y logran mejoras concretas para sus sistemas de salud.
Porque dentro de la Región Sanitaria IV conviven intendencias del radicalismo, del PRO, de Unión por la Patria y vecinalismos. Sin embargo, muchos de esos gobiernos mantienen una participación sanitaria regional más activa independientemente de las diferencias partidarias.
Entonces, si Areco necesita más que nadie fortalecer su sistema sanitario, ¿por qué no ocupa todos los espacios posibles para hacerlo?
La sensación que crece es que la distancia política entre el municipio y la Provincia termina afectando la capacidad de gestión concreta en salud pública.
Y cuando un hospital tiene ambulancias deterioradas, equipamiento alquilado y servicios básicos colapsados, la discusión deja de ser ideológica.
Pasa a ser una cuestión de prioridades.
Porque cuando un municipio con serias dificultades sanitarias queda ausente de los principales ámbitos provinciales donde se discute el futuro del sistema de salud, la pregunta deja de ser por qué participa poco. La verdadera pregunta pasa a ser cuánto le cuesta esa ausencia a los vecinos.

