Villa Lía celebró un cierre de año a pura comunidad: la Unidad Sanitaria y el Club Progreso unieron fuerzas en una peña solidaria

En el corazón de Villa Lía, el Club Progreso se llenó de música, familias y mesas compartidas para una peña que fue mucho más que un evento festivo: se trató de un esfuerzo conjunto entre dos instituciones esenciales del pueblo, la Unidad Sanitaria y el Club, que decidieron cerrar el año unidas y recaudar fondos para fortalecer su labor cotidiana.

La idea nació de un encuentro sencillo, casi casual, pero que encontró enseguida el entusiasmo de ambas comisiones. Los integrantes del Club Progreso invitaron a la cooperadora de la Unidad Sanitaria a sumarse a una iniciativa que buscaba terminar el año con una propuesta cultural, alegre y útil para todos. Según contaron, fue una propuesta que “aceptamos para hacerlo en grupo”, cargada de la energía colectiva que caracteriza a Villa Lía.

Diego Troussel, presidente del Club Progreso vive este momento como un reflejo del espíritu del pueblo. Reconoce que han hecho mucho en este tiempo y que la invitación a trabajar junto a la Unidad Sanitaria les resultó natural: “Es la institución del pueblo y todos pasamos por la Unidad Sanitaria en algún momento”, señaló.

Por ello, su responsable, Marta Piñón celebró la oportunidad de trabajar junto al Club y de compartir un cierre de año distinto. Con emoción, resaltó que la peña fue posible gracias a la participación sincera de todos: “Es una noche hermosa y muy necesaria para las dos instituciones; la comunidad siempre acompaña cuando hacemos algo juntos”, expresó.

La noche acompañó con un clima ideal y una convocatoria que superó expectativas. Las familias se acercaron no solo para colaborar, sino también para celebrar. Hubo baile, música, servicio de cantina y una energía colectiva que reafirma el sentido de pertenencia de Villa Lía.

La organización, compartida entre las dos comisiones, funcionó con fluidez. “Hay muy buena unión entre las dos instituciones y se trabaja muy cómodos, nos conocemos todos”, destacaron, reflejando un vínculo que trasciende lo institucional.

El resultado fue una velada luminosa, que dejó en claro que cuando las instituciones del pueblo se unen, el impacto es inmediato: más comunidad, más sostén y más fuerza para seguir trabajando.

En Villa Lía, el cierre del año no fue solo una fiesta: fue una muestra de identidad y de construcción colectiva.

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