Vecinos inundados: cuando reclamar soluciones también genera malestar político
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(Mientras los vecinos buscan respuestas concretas para un problema que se repite, el intendente limita el diálogo a encuentros selectivos y manifiesta su malestar cuando los vecinos gestionan y hacen visible la situación ante autoridades provinciales, incluso a través de mensajes privados, una dinámica que profundiza la distancia con quienes viven las inundaciones en primera persona…como el jefe comunal que también es vecino inundado).
La preocupación de los vecinos inundados de San Antonio de Areco sigue vigente, aun en períodos sin lluvias. Así lo expresó Fabián Calabrono, uno de los referentes del grupo, quien advirtió que “como no llueve, parece que el tema se relaja, pero el río sigue estando y la inundación va a seguir estando”.
En diálogo con esta productora, Calabrono confirmó que los vecinos continúan reuniéndose de manera periódica para evitar que la problemática quede fuera de la agenda pública y política.
“Ahora que no llueve hay que tratar de mantener el tema vivo, que no se lo olviden ni la gente ni los políticos”, sostuvo.
En ese marco, detalló que recientemente mantuvieron un encuentro con concejales del radicalismo y el dirigente Eduardo Jordán, en la casa del vecino Jorge Sánchez. Según explicó, el objetivo es no retroceder en lo ya avanzado y evitar errores que luego pagan los vecinos.
“La idea es pensar de acá para adelante, no volver para atrás, porque si no estamos perdiendo tiempo”, remarcó, citando también a Luis García, otro vecino afectado por inundaciones.
Calabrono fue especialmente enfático al advertir sobre un tema que, según dijo, la mayoría de la población desconoce: el nuevo cambio del Código de Ordenamiento Territorial (COT).
“Quiero que la gente entienda que ahora se va a cambiar el COT de vuelta”, alertó, y explicó que de ese instrumento dependen decisiones posteriores del Ejecutivo municipal. “Del COT el intendente después se agarra para tomar decisiones”, señaló.
Como ejemplos concretos mencionó el relleno del área crítica del hospital, el loteo de Taglia y otros emprendimientos que, afirmó, se habilitaron tras modificaciones normativas. “Cambiando el plan de ordenamiento territorial se modifican un montón de cosas”, insistió.
Otro de los puntos centrales de la preocupación vecinal es el relleno de terrenos en zonas donde históricamente hubo agua, como el caso de El Sembrador.
“Están echando tierra en un lugar que hubo agua. El agua que estuvo ahí, ¿dónde va a estar? En otro lugar, seguramente”, advirtió Calabrono.
Detalló que en el predio mencionado se levantó un metro de tierra, lo que podría agravar la situación de barrios cercanos como Amespil, Canuglio, Los Horneros, entre otros.
“La gente que vive ahí compró el terreno, lo pagó. Alguien se lo vendió, alguien permitió lotear. Los responsables de esas decisiones son los políticos”, afirmó.
Obras del río Areco y ordenanzas que no se cumplen
Si bien se mostró de acuerdo con el ensanchamiento del río Areco, Calabrono cuestionó la falta de planificación integral y los tiempos de ejecución. “La obra no está terminada, no sabemos cuándo se va a terminar, no sabemos cuándo se va a agrandar el puente”, expresó.
Además, reveló que existen ordenanzas vigentes que nunca se implementaron, como la destinada a combatir las plagas en la vegetación de la ribera. “Nos enteramos que la ordenanza está, pero nadie la lleva adelante. Yo tampoco lo sabía”, reconoció.
Tensiones políticas, división y mensajes por WhatsApp
Uno de los momentos más sensibles de la entrevista fue cuando Calabrono denunció presiones y mensajes personales recibidos por WhatsApp, del intendente y otros actores políticos, luego de reunirse con funcionarios provinciales.
“A mí no me va a invitar con las cosas que me puso el intendente por WhatsApp después que fui a la reunión con Néstor Álvarez, subsecretario de Recursos Hídricos de la Provincia”, reveló.
Aclaró que esa situación no lo va a hacer desistir: “No me cambia en nada. Voy a seguir insistiendo”.
En ese sentido, anunció que los vecinos buscarán una reunión directa con autoridades provinciales, incluso con el gobernador. Calabrono remarcó que el objetivo es que el mandatario provincial escuche directamente la realidad que viven los vecinos inundados y no la versión de los sectores políticos.
Llamado a la unidad de los vecinos inundados
Finalmente, Calabrono se refirió a las diferencias internas entre grupos de inundados y la necesidad de fortalecer la unidad. Confirmó que se están incorporando nuevos vecinos y referentes al espacio.
“Nos quieren dividir, pero no nos van a dividir”, aseguró, y agregó: “En el medio estamos los inundados, que somos muchos y la pasamos realmente mal”.
Concluyó señalando que, más allá de las disputas políticas, los vecinos seguirán organizados:
“Las diferencias que tienen ellos las tienen que arreglar entre ellos. Nosotros no podemos ser rehenes de esas diferencias”.
Como periodistas no podemos dejar pasar que, los dichos de Calabrono permiten leer que el enojo del Ejecutivo local no estaría puesto en el reclamo en sí, sino en el hecho de que los vecinos se adelanten y busquen respuestas en el ámbito provincial, como si la búsqueda de soluciones frente a las inundaciones se midiera en clave de competencia política. Sin embargo, detrás de ese reclamo no hay estrategias ni disputas partidarias, sino vecinos que cada vez que el río desborda pierden todo y deben volver a empezar.
En ese marco, el propio Calabrono dejó entrever que su participación en una reunión con autoridades provinciales generó un evidente malestar en el gobierno local, lo que se tradujo en mensajes personales y en la certeza de quedar al margen de futuras convocatorias oficiales.
Lejos de amedrentarse, el referente sostuvo que los vecinos continuarán insistiendo en ser escuchados por la Provincia y por el gobernador, porque -según remarcó- la realidad de los inundados solo puede ser comprendida plenamente por quienes la viven en carne propia. Desde esta mirada, la fragmentación de los encuentros y la convocatoria selectiva de vecinos no hace más que profundizar divisiones, cuando lo que se necesita es una respuesta integral, sin intermediaciones ni lecturas políticas, frente a un problema que no admite tiempos ni disputas.

