River, a 90 minutos de la gloria
por César Ferri
La primera final del torneo masculino de Fútbol de Primera División, jugada en la fría tarde del domingo, dejó corazones calientes en la gente del club de la Plaza Belgrano. Haberle ganado 2 a 1 San Carlos es una excelente noticia, porque la jerarquía del rival potencia más el triunfo.

El equipo de Capitán Sarmiento, que conoce de definiciones y vueltas olímpicas, tiene un plantel muy rico y una línea de fútbol definida, y eso lo convierte en un escollo difícil de atravesar; pero el equipo de Enzo Canali, en la ida, lo consiguió y no hay mucho para discutir.

River sabía que su rival saldría decidido a tomar el control del partido desde el comienzo, por eso fue muy importante el gol que a los 7’ anotó Alexis Quiroga con una muy buena definición. Los visitantes tienen en el joven Juan Demergasso a un conductor hábil e inteligente, que fue bien acompañado por Juan Manuel Gómez Heredia (autor del gol del empate parcial) y con eso lograron arrebatarle el dominio a River durante la media hora inicial. Pudieron haber vuelto a marcar, pero otra buena actuación del arquero Sergio Palavecino lo impidió. Después, cuando bajaron las revoluciones, los arequeros emparejaron el trámite y el primer tiempo terminó empatado.

En el complemento la cuestión fue diferente. River supo llevar a su rival a un desarrollo más friccionado y así se sintió mucho más cómodo. La disposición táctica de Enzo Canali, y el nivel elevado de conjunto -con algunas individualidades de nivel superlativo, como Mateo Antonijevic- fueron el común denominador con el que el rojiblanco construyó su victoria. ¿Quién la plasmó? Sí, una vez más el amor propio y la jerarquía de Lucho Maggio. Esa marca distintiva que lo hace pelear cada pelota como si fuera la última, y la capacidad de definición, sellaron el segundo gol para toda la alegría de los riverplatenses. Sobre el último tramo del partido San Carlos sacó fuerzas del fondo del tarro y fue por el empate, pero chocó contra el sacrificio y la capacidad de un River que se quedó con el dulce en el bolsillo.

Ahora vendrá, el domingo 3 de agosto, la revancha en Capitán Sarmiento, y todo indica que será otra verdadera batalla. El equipo de Enzo Canali (un DT acostumbrado a disputar este tipo de combates, y salir airoso) buscará coronar un comienzo de año soñado. Argumentos para justificar que es posible, tiene de sobra. En la zona de la Plaza Belgrano se ha instalado la ilusión, y está bien que así sea. Sólo faltan noventa minutos para cosechar otra estrella y sumarla a la rica historia de la institución.

