Identificación animal: la caravana blanca electrónica pasó a ser obligatoria
La tecnología dio un paso decisivo en el campo y esta vez llegó para quedarse. En una convocatoria que reunió a una gran cantidad de productores en San Antonio de Areco, la médica veterinaria Lorena Dassa, a cargo de la oficina local del Senasa, explicó los alcances de la nueva normativa que establece la identificación electrónica obligatoria en bovinos.
Según detalló la funcionaria, el encuentro tuvo como eje central la implementación de la caravana electrónica. Se trata de un dispositivo que incorpora un chip de radiofrecuencia que permite almacenar y leer información individual de cada animal. De esta manera, el sistema no solo moderniza la identificación, sino que amplía notablemente la cantidad y precisión de los datos disponibles.

Dassa recordó que desde hace años la identificación individual es obligatoria: todo bovino que se traslade debe llevar una caravana colocada en la oreja. Sin embargo, explicó que a partir del 1° de enero la caravana blanca electrónica pasó a ser obligatoria para los terneros, mientras que los animales que ya contaban con la tradicional caravana amarilla -colocada antes de esa fecha- pueden continuar con ese sistema.
La principal diferencia, señaló, es que ahora la lectura puede hacerse mediante un lector electrónico, similar a un bastón, que capta la información por radiofrecuencia, aunque también mantiene una identificación visual. A través de ese número, se puede ingresar al sistema y verificar datos clave como el establecimiento de origen, la categoría del animal y su ubicación actual.

En cuanto a la información mínima exigida, indicó que la normativa establece la carga de la fecha de aplicación, el sexo, la categoría (ternero o ternera), el mes y año de nacimiento y la raza. Además, destacó que los productores pueden agregar datos sanitarios complementarios -como vacunaciones u otros antecedentes- para su propia gestión interna, algo que ya implementan muchos establecimientos de mayor escala.
El objetivo final, explicó, es avanzar hacia una trazabilidad completa, que permita seguir al animal desde el establecimiento de origen hasta el frigorífico, fortaleciendo así el control sanitario y la transparencia del sistema.
Respecto a la reacción de los productores, reconoció que la novedad genera inquietudes. Comentó que muchas de las consultas giran en torno a cómo y cuándo dar de alta las caravanas en el sistema, requisito necesario para emitir el Documento de Tránsito Electrónico (DT-e), y qué ocurre en los casos de animales que aún poseen la identificación anterior.
Para quienes no pudieron asistir, informó que toda la información está disponible en el sitio oficial del organismo, donde un acceso directo a “Identificación Animal” reúne la normativa y los instructivos correspondientes. Además, desde ARPA se difunden las novedades a través de un grupo de WhatsApp, ampliando así los canales de comunicación.
La jornada dejó en claro que el proceso de modernización ya está en marcha. Con dudas propias de todo cambio, pero con un horizonte definido: una identificación más precisa, individual y electrónica que fortalezca la sanidad y la trazabilidad del rodeo argentino.

