Corazones Vagabundos, al límite: el refugio colapsado y sin recursos para rescatar

La situación de la organización Corazones Vagabundos atraviesa uno de sus momentos más críticos. Con el refugio desbordado, gastos en aumento y recursos que no alcanzan, hoy advierten que no pueden seguir afrontando rescates si no aparece ayuda urgente.

El cuadro es complejo y se sostiene sobre múltiples frentes. Por un lado, la organización está llevando adelante una obra clave: la construcción de un canil de alta seguridad dentro del refugio, que demanda una inversión superior a los 4 millones de pesos. La necesidad surge por la presencia de perros con antecedentes graves, entre ellos animales que llegaron tras haber vivido encerrados durante años en condiciones extremas.

Pero esa inversión se suma a una realidad diaria que no da tregua. En los últimos meses se multiplicaron los casos de perros enfermos, especialmente con enfermedades transmitidas por garrapatas que generan cuadros severos de anemia. Cada uno de estos casos implica análisis de sangre, internaciones y, en muchos casos, transfusiones, lo que eleva los costos de manera constante.

A esto se agregan cirugías complejas y tratamientos prolongados. Actualmente hay animales en recuperación que requieren fisioterapia tras haber sido operados por fracturas, lo que implica un seguimiento permanente y nuevos gastos.

El problema no es solo económico. El refugio está colapsado, las casas de tránsito no alcanzan y la red de colaboración se reduce. La falta de voluntarios para traslados obliga a pagar viajes constantes al veterinario, un gasto que antes se resolvía de manera solidaria y que hoy impacta directamente en el presupuesto.

En paralelo, el funcionamiento del lugar depende casi exclusivamente del esfuerzo voluntario. Si bien cuentan con una persona que colabora por las mañanas, hay días en los que directamente no logran cubrir la atención básica del refugio.

Desde el punto de vista institucional, la organización reconoce que recibe asistencia municipal, tanto en alimento como en un subsidio reciente. Sin embargo, no existe información pública clara en los boletines oficiales sobre el monto destinado al refugio, y la realidad cotidiana demuestra que ese apoyo resulta insuficiente frente a la demanda creciente.

El resultado es un escenario límite: menos capacidad de respuesta, más animales en situación crítica y una estructura que ya no logra sostener el ritmo de rescates.

La situación fue expuesta recientemente en el programa “De Pura Sceppa”, donde integrantes de la organización detallaron el panorama actual y renovaron el pedido de acompañamiento.

En este contexto, el llamado a la comunidad es urgente. Quienes puedan colaborar pueden hacerlo a través del alias corazonesvaga.mp. Cada aporte, por mínimo que sea, puede marcar la diferencia para sostener el trabajo diario y evitar que más animales queden sin asistencia.

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