Cierre anual en Duggan y Villa Lía: la Escuela Municipal de Deportes celebra un año de crecimiento y pide continuidad
El final del año deportivo encontró a Duggan y Villa Lía celebrando el cierre de actividades de la extensión de la Escuela Municipal de Deportes, un programa que se sostuvo con esfuerzo, creatividad y un fuerte compromiso docente. En dos localidades donde las propuestas no abundan, las clases semanales se transformaron en un espacio de encuentro, movimiento y pertenencia para niños, jóvenes y adultos.
El profesor Juani Bruno, repasó cómo se llevó adelante este año de trabajo territorial. La Escuela de Deportes Municipal destina docentes a ambos pueblos desde hace tiempo, aunque en esta temporada hubo desafíos particulares. En Villa Lía, el tradicional Club Progreso estuvo en refacción por su aniversario, lo que obligó a mudarse al polideportivo, recientemente arreglado y mejorado. Allí, con cancha de vóley, fútbol y pileta, pudieron sostener las actividades sin interrupciones.
En Duggan, las clases se desarrollaron en el Centro de Jubilados, gracias a un convenio con la comisión local, donde se ofrecieron propuestas como tela, soga para adultos y gimnasia.
Bruno destacó la importancia del acompañamiento municipal: “El apoyo que brinda el municipio enviando a los docentes es importante; son pueblos que tal vez no tengan tanta actividad, y todo lo que les ayudamos es bien recibido”, señaló.
El vínculo con los profesores es uno de los pilares del programa. En Villa Lía, Néstor Benedetto se ganó el cariño de todos. Para Bruno, es digno de reconocimiento: “Trabaja con mucho amor y cariño por los chicos… es increíble cómo los más pequeños lo siguen”.
En Duggan, la tarea de Belén Galeppi, vecina del pueblo, permitió sostener continuidad, cercanía y escucha. También aportaron Magalí Quinteros y Sofia Fanti, con propuestas para distintas edades.
Cada año se reformulan las disciplinas según la demanda y la disponibilidad docente. Hubo ciclos fuertes de hockey, tela, gimnasia, propuestas para adultos mayores y espacios de iniciación deportiva. Algunas matrículas crecieron, otras bajaron por cambios de sede, pero la participación se mantuvo constante.
“Siempre preguntamos qué quieren hacer, qué necesitan. Vamos cambiando de acuerdo a lo que piden y a lo que el municipio puede mandar como profesores”, explicó Bruno.
Un proyecto que debe continuar
El cierre del año llegó acompañado de un mensaje claro: la necesidad de que la Escuela de Deportes siga creciendo en los pueblos. La renuncia de Agustín Ratto dejó vacante la Dirección de Deportes y, mientras se espera un nuevo nombramiento, hay incertidumbre sobre los lineamientos de la próxima temporada.
En ese sentido, Bruno fue sincero y directo: “Sin ningún lugar a dudas, esto tiene que continuar. Depende mucho de la política deportiva que traiga el nuevo director”.
