Candelaria Schamun presentó su libro “Ese que fui” ante un auditorio lleno en la Librería Iriarte
Con la sala llena y un clima profundamente emotivo, la escritora y periodista Candelaria Schamun presentó su libro “Ese que fui. Expediente de una rebelión corporal” -que ya va por la segunda edición- en la Librería Iriarte. La actividad estuvo moderada por la escritora y docente Natalia Romero y convocó a un gran número de vecinas y vecinos.

El libro, que ya se convirtió en una referencia dentro de la crónica testimonial contemporánea, se publicó recientemente en España y México, será editado próximamente en Colombia, y en Argentina aparece bajo el sello Sudamericana. La repercusión fue notable: elegido por Infobae como uno de los mejores 40 libros de no ficción de 2023.
El origen de Ese que fui está profundamente ligado al periodismo. Schamun utilizó las herramientas del oficio para iluminar su propia vida -dice una nota de Infobae- desentrañando un mundo de secretos familiares y así echar luz a su propia historia e identidad.

Su recorrido literario comenzó en 2012 con “Cordero de Dios” (Editorial Marea), una crónica en tono walshiano que reveló la trama oscura del femicidio de Candela Rodríguez y que marcó su ingreso al campo de la no ficción.
Una historia para romper silencios
En diálogo con “Dinámica Matinal” Schamun compartió la historia íntima que dio origen al libro. Al nacer, los médicos interpretaron erróneamente su sexo; atravesó cirugías invasivas durante la infancia y recién a los 17 años descubrió la verdad en una carpeta que encontró por casualidad en el escritorio de su padre.
“Ahí encontré toda esta historia que estaba vedada para mí. Me daba mucho miedo identificarme, mucho miedo que la gente me tratara como un monstruo. Guardé ese silencio durante muchísimo tiempo.”
El libro se convirtió para ella en una herramienta de visibilidad y acompañamiento: “Lo escribí para visibilizar lo que les pasa a un montón de personas… cortar con estos secretos familiares, con estos silencios. Contar desde la imperfección que somos, con ternura, estas vidas imperfectas”.
La de Candela es una historia de injusticia, de dolor y de derechos avasallados: “Cuando nací, los médicos creyeron que era un varón sin testículos descendidos (…) al mes de vida me descompensé con riesgo de morirme, a mí me salvó la vida el hospital público, y ahí quedé internada en terapia intensivo durante varias semanas hasta que lograron diagnosticarme (…) entendieron que en realidad era una niña, soy una mujer con ovarios y con útero y para poder, entre comillas normalizarme, siempre entre comillas, tenían que atravesar por diferentes cirugías”.
Intersexualidad: derechos, diversidad y urgencias pendientes
Schamun remarcó que su historia es parte de una realidad poco visibilizada: “Las personas intersex simplemente nacen con alguna diversidad… Y para encajar en la sociedad, nuestros cuerpos son sometidos a cirugías súper dolorosas. Que no se hable no quiere decir que no exista”.
En Argentina aún no existe una legislación que proteja la integridad corporal de las personas intersex, lo que permite intervenciones médicas no urgentes sobre bebés y niñxs: “Las cirugías que me hicieron a mí fueron estéticas. Los traumas que te generan durante toda la vida son innecesarios”.
Cada 26 de octubre se celebra el Día de la Visibilidad Intersexual, una jornada destinada a promover derechos, difundir información y combatir el estigma alrededor de estas corporalidades. Su objetivo es educar y construir comunidades más respetuosas e inclusivas.
De La Plata a Duggan: un territorio que la abrazó
Schamun se detuvo en su relación con el territorio, que también atraviesa su obra. Contó que nació en La Plata y que llegó a esta zona luego de trabajar como cronista en Crítica de la Argentina y Clarín, y como productora en C5N. La vida en la gran ciudad comenzó a resultarle demasiado pesada.
Pero más que un cambio geográfico, fue un lugar que la transformó: “Y yo a Duggan lo amo. Es un pueblo maravilloso, muy solidario… una comunidad amorosa que me recibió como una más. Lo elijo todos los días”, resaltó.
Y añadió sobre su vida cotidiana allí: “Para mí ahora es la dimensión justa… esa tranquilidad plena y absoluta que hoy no tiene valor. Somos privilegiados de vivir acá”.
Una noche que quedará en la memoria
La presentación cerró con mucha emoción entre la autora y el público, en la Librería Iriarte que Schamun definió como “algo maravilloso y un milagro” por su diversidad bibliográfica.
El auditorio quedó chico, pero la emoción fue enorme.
