Beach vóley: Areco tiene talento, pero no una cancha
El impulso del beach vóley choca con una deuda pendiente: Areco sigue sin cancha tras la inundación y los equipos deben entrenar en otras ciudades
Mientras el beach vóley de San Antonio de Areco atraviesa su mejor año -con medallas en los Juegos Bonaerenses y dos jugadoras convocadas a la Selección Bonaerense- persiste una carencia estructural que no se puede seguir ignorando: la ciudad no tiene una cancha de beach voley para entrenar, aun cuando existió una que nunca fue recuperada después de la inundación.
La entrenadora Rocío Milicich lo describió con claridad: “Lamentablemente, en San Antonio de Areco no contamos con una cancha para poder entrenar. Hemos insistido, hemos tratado, pero no lo hemos conseguido”.
El espacio que en su momento el Club River había cedido quedó inutilizado tras la inundación y jamás fue reacondicionado.
“Cuando intentamos recuperar esa cancha no hemos recibido la ayuda necesaria, se podría haber acomodado y no se pudo hacer”, explicó Milicich.
Un 2025 brillante, sostenido a fuerza de viajes
El reclamo no surge de un capricho, sino del nivel deportivo que Areco alcanzó este año.
En los Juegos Bonaerenses, las duplas integradas por Luana Leguiza y Sharon Schwindt ganaron la medalla de oro, mientras que Giovanni Cicarelli y Thiago Sforzini obtuvieron el bronce. Un trabajo sostenido que derivó en la convocatoria oficial de Luana y Sharon para representar a la Provincia de Buenos Aires en Mar del Plata entre el 15 y el 18 de diciembre.
Pero detrás de los logros, la realidad es dura: “Hacemos kilómetros para ir a entrenar… llegamos de San Andrés de Giles, también hemos viajado a Baradero”, detalló la entrenadora. Durante todo el año el equipo debió moverse entre ciudades vecinas para encontrar un espacio que simule las condiciones reales de competencia.
Un reclamo que ya es colectivo
La falta de infraestructura es ya insostenible. No se trata de una obra compleja ni de grandes inversiones: solo hace falta que el municipio habilite y acondicione un espacio adecuado, algo básico para entrenar en igualdad de condiciones.
El contraste es evidente. Mientras Areco suma medallas, juega finales federadas y tiene jugadoras en la Selección Bonaerense, no existe una sola cancha de beach volley en el distrito, aún con terrenos deportivos disponibles.
Por eso, dentro de la comunidad deportiva crece el planteo: las autoridades municipales deben dejar de acompañar solo en las fotos y empezar a acompañar en el deporte real, ese que se construye todos los días, con entrenamiento, constancia y oportunidades concretas.
Y el mensaje final es claro: si Areco quiere que sus deportistas sigan representando a la ciudad en lo más alto, primero tiene que garantizarles un lugar donde entrenar. Sin eso, todo lo que hoy se celebra depende únicamente del esfuerzo de las familias y de la voluntad de los entrenadores, no de un Estado presente.
