Sala llena en el Vieytes: grandes figuras del ballet y una ovación especial para Malena Sforzini
El Cine Teatro Vieytes vivió este domingo una noche de sala llena con una nueva presentación de Buenos Aires Ballet en San Antonio de Areco. Bailarines de destacada trayectoria desplegaron un programa que recorrió grandes obras del repertorio, con un ingrediente especialmente celebrado: la participación de la joven arequera Malena Sforzini.
La Gala de Ballet llegó este domingo 27 de septiembre al Cine Teatro Vieytes y la respuesta del público acompañó la propuesta: la sala se llenó para recibir nuevamente a Buenos Aires Ballet, con dirección artística y producción general de Federico Fernández, primer bailarín del Teatro Colón.
Fue la quinta presentación de Buenos Aires Ballet en San Antonio de Areco, esta vez con un programa que recorrió fragmentos de obras como Don Quijote, El Cascanueces y Las llamas de París, además de piezas sobre música de Astor Piazzolla.
Pero más allá de los nombres del repertorio, hubo algo que quedó claro en las butacas: el espectáculo consiguió llegar también a quienes no tenían un acercamiento particular al ballet.
Paula Suárez, integrante de la comisión del Cine Teatro Vieytes y una de las impulsoras de estas presentaciones en Areco, lo contó a partir de una frase que escuchó entre el público al finalizar:
“Encontré gente que me dijo: ‘Me fui conmovida, no sé nada de ballet, pero realmente me encantó’. Y eso es lo que viene a hacer este espectáculo: conmover también al que no sabe de ballet”.
Suárez destacó además el trabajo colectivo que permite sostener este tipo de propuestas en el Vieytes y celebró la posibilidad de volver a recibir en Areco a bailarines que desarrollan su actividad en algunos de los principales escenarios del país.
Del Colón al escenario del Vieytes
Entre quienes llegaron para esta nueva presentación estuvo Txaro Manen, egresada del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón y bailarina del Ballet Estable del Teatro Colón.
Su formación incluye el trabajo con maestros como Ana Valeria Guerra, Guido De Benedetti, Liliana Belfiore y Tatiana Fesenko, y su recorrido suma producciones como Romeo y Julieta, La Cenicienta, El Cascanueces y El lago de los cisnes.
Después de bailar en el Vieytes, Manen resumió en una frase el trabajo que existe detrás de lo que finalmente llega al escenario:
“Es hermoso poder venir acá y mostrar lo que hacemos cada día con tanta pasión”.
También formó parte de la presentación David Gómez, bailarín del Ballet Estable del Teatro Colón, con una extensa trayectoria que incluye su paso por el Ballet Concierto de Iñaki Urlezaga, el Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín y el Ballet Estable del Teatro Argentino de La Plata.
Su recorrido atraviesa tanto la danza clásica como la contemporánea y suma además una faceta como coreógrafo. Su obra El ensayo del fin del mundo recibió el Premio María Guerrero.
Gómez habló también del trabajo cotidiano que existe detrás de cada función: los ensayos, las jornadas en los diferentes teatros y las presentaciones que se suman a esa rutina. Pero al referirse específicamente a Areco puso el acento en la recepción del público y en el escenario que los recibió:
“Sentimos el calor de la gente, siempre nos reciben muy bien. La verdad que este teatro es precioso y nos encanta venir a Areco”.
Malena, otra vez en casa
Y entre los bailarines hubo un nombre que para el público local tuvo un significado especial: Malena Sforzini volvió a bailar en su ciudad.
La joven arequera transita el último tramo de su formación en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón, después de años de preparación y de haber sido elegida para asumir roles solistas y principales.
Entre esos desafíos estuvo uno de los grandes papeles del repertorio clásico: Odette, el cisne blanco de El lago de los cisnes, en el escenario del Teatro Colón.
Su presencia en el Vieytes tuvo por eso un significado particular. Malena compartió escenario con bailarines profesionales frente a un público que conoce su historia y viene acompañando su crecimiento.
Al terminar la función, ella misma resumió lo que significó regresar: “Muy contenta, muy lindo volver otro año más”.
Y cuando le preguntaron por lo que puede venir después y la posibilidad de continuar su camino profesional dentro del Colón, prefirió no adelantarse: “Ojalá. El año que viene veremos”.
David Gómez también tuvo palabras especialmente afectuosas para ella después de compartir escenario: “Contentísimos con Malena. La verdad que bailó bárbaro, es amorosa. Le auguramos un futuro hermoso”.
La visita de Buenos Aires Ballet dejó así una sala llena, grandes bailarines sobre el escenario y una joven arequera creciendo entre ellos, pero esta vez bailando en casa.
Y quizás una de las mejores maneras de dimensionar el momento que atraviesa Malena la había dado el propio Federico Fernández, director de Buenos Aires Ballet y primer bailarín del Teatro Colón, al hablar de ella antes de esta presentación: “Es una bailarina muy talentosa, ha hecho roles solistas y principales en el Instituto del Teatro Colón, es elegida por los maestros”.
Este domingo, en el Vieytes, Areco pudo verla de cerca.












