Elba Iriarte, artista y figura entrañable de la cultura arequera

“Gran persona”, “enorme y generosa”, “mi querida profesora de dibujo y pintura”, “mi querida profesora de francés”, “una mujer cálida y bello ser humano”, alguien “que aportó tanto a cultura y patrimonio de Areco”….

Los comentarios y reconocimientos se multiplican en las redes sociales tras conocerse el fallecimiento este martes 21 de julio de la querida Elba Iriarte, “Elbita“, una auténtica protagonista de la vida cultural de nuestra ciudad. Como bien lo reflejó el Museo Gauchesco Ricardo Güiraldes al recordar a quien fuera su directora entre 1985 y 1986 : “fue una figura muy importante de la cultura de San Antonio de Areco de la segunda mitad del siglo XX: artista plástica, ceramista, escritora, profesora de idiomas y referente activa de la Biblioteca Belgrano”.

“Una mujer multifacética que dedicó su vida a la creación, a la cultura y a la enseñanza” se agrega con certeza. Maestra de grado y  profesora de Francés en el entonces Colegio Nacional, Iriarte fue una de las fundadoras de la Escuela de Arte donde se hizo cargo de dos cátedras, y formó parte de la  Comisión Organizadora del Museo Municipal de Artes Plásticas Juan B. Tapia.

A la hora de recordarla, la Biblioteca Popular Belgrano destacó a quien fuera “durante décadas una compañera incansable y un pilar de nuestra institución. A ella nuestro profundo agradecimiento por su ejemplo, su visión pedagógica, su inquebrantable compromiso, por su calidez humana que dejarán en colegas y alumnos una huella imborrable. Desde esta institución, gracias por cada proyecto y por mostrarnos que educar es transformar vidas. Descansa en paz”.

Autora de óleos, acuarelas, grabados y dibujos, sus obras acompañan hogares arequeros, se destacan en los museos Güiraldes y Tapia de nuestra ciudad, y potencian colecciones privadas. Artista incansable, se dio tiempo para la escritura y notables columnas en medios locales.

Y más. A sus clases de dibujo y pintura, participación activa en eventos y propuestas culturales, se agrega su buena disposición como jurado en concursos, desde los más renombrados hasta los de conocidas fiestas populares. Entusiasta de la música clásica y en particular de la ópera, llevó esa mirada desde el arte a cada instancia de su vida.

Por eso en estas horas, de agradecimientos y recuerdos, destacamos desde aquí el mensaje compartido por alguien que conoció a Elbita desde el trabajo y la amistad, pero también profunda admiración. Compartimos las palabras publicadas  por Cecilia Smyth, ex directora del Museo Güiraldes, síntesis impecable que reemplaza estas líneas (con permiso):

“La vida, a veces, nos regala la dicha de haber compartido el camino con seres que nos marcan para siempre. Así fue Elbita para mí.
El pago que tanto amó y por el que tanto hizo hoy está agradecido. Sería imposible enumerar todas las instituciones por las que pasó y en las que dejó una huella imborrable.
Fue una mujer cálida, culta, comprometida y entrañable, de esas personas que no solo se ocupan de su comunidad, sino que también se preocupan genuinamente por ella. Su ausencia se venía sintiendo desde hacía tiempo, y hoy solo queda el profundo anhelo de que descanse en paz y que brille para ella la luz que no tiene fin.
Se te quiere, Elbita. Siempre vivirás en el recuerdo y en el corazón de quienes tuvimos el privilegio de conocerte“.

 

Fuente imagen: extracto publicación museoricardoguiraldesoficial

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