Jorge Villarino, el piloto del año: doble corona en un fin de semana que puso a prueba a todo el Rally Mar y Sierras
El Rally Mar y Sierras despidió la temporada con un desafío pocas veces visto: un fin de semana de fecha doble, con casi 230 kilómetros cronometrados repartidos en 18 pruebas especiales y un Gran Premio Coronación que exigió muchísimo más que velocidad. Fue resistencia, táctica, lectura del terreno y temple para llegar al final con chances reales de campeonato.
En ese escenario extremo, el nombre que volvió a escribirse en lo más alto fue el de Jorge Villarino, acompañado por Sebastián Urriza. No sólo sumaron su séptima victoria del año en la Clase Junior, sino que también regresaron desde Dolores con una marca que muy pocos alcanzan: la doble corona, consagrándose campeones de la clase y campeones absolutos del Rally Mar y Sierras.
Villarino no sólo ganó: dominó. Y lo hizo con la convicción de aquellos pilotos que entienden que un campeonato es un camino largo, lleno de curvas que no aparecen en el mapa.
Un campeón que reafirmó su lugar en la historia
La Junior ya tenía dueño desde la doble fecha de Madariaga. Sin embargo, lejos de administrar ventaja, Villarino eligió acelerar. En Dolores volvió a demostrar por qué se transformó en el referente de la categoría. Con la victoria, Villarino y Urriza cerraron una temporada impecable, de esas que quedan grabadas. Un año donde ganaron, sufrieron, se rearmaron, pero siempre volvieron a la ruta más fuertes.
El esfuerzo organizativo también merece mención. La articulación entre el Automoto Club Dolores y el municipio permitió sostener una doble fecha complejísima en un año en el que el clima y el estado de los caminos habían puesto múltiples barreras.
Pero entre todos los nombres y todas las coronas, uno se destacó por sobre el resto.
Jorge Villarino cerró una temporada brillante, escribió una página nueva en la Junior y se llevó el título mayor del Rally Mar y Sierras. Fue su año. Y el domingo, simplemente, lo confirmó.
