Paritaria municipal: Sindicato Municipal ausente, UPCN funcional al ajuste y ATE resiste un ofrecimiento del 2% que humilla

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La paritaria de julio volvió a exponer el deterioro salarial de los empleados municipales. El Ejecutivo ofreció un 2 % remunerativo, UPCN bajó el tono, ATE resiste y el Sindicato de Trabajadores Municipales no apareció. En el medio, acusaciones cruzadas, memoria selectiva y salarios que no alcanzan para sobrevivir.

Precios desatados y culpas desviadas

En medio de una negociación salarial que definirá el ingreso mensual de cientos de trabajadores municipales, la representante de UPCN, Anahí López, eligió un enfoque llamativo: no apuntó al Ejecutivo por la insuficiencia del 2 % ofrecido, sino a los comerciantes, en particular, y la crisis nacional, en general. 

“Todo el mundo pretende salvarse”, dijo.

Así, corrió el eje de la discusión del Estado hacia “el mercado”.

Lo que quedó afuera de esa lectura es que, con un sueldo básico de $250.000, el aumento del 2 % propuesto por el municipio representa apenas $5.000 más, una suma que no cubre ni dos días de changas, ni una compra de supermercado.

Mientras tanto, los datos oficiales del INDEC son claros:

  • Inflación junio 2025: 1,6 %

  • Acumulado anual: 15,1 %

  • Interanual: 39,4 %

  • Rubros con mayor aumento en junio:

    • Vivienda y servicios básicos: +3,4 %

    • Transporte: +2,9 %

    • Equipamiento del hogar: +2,6 %

    • Alimentos y bebidas: +2,1 %

En este contexto, el 2 % mensual no significa una mejora real, apenas alcanza para empatarle a la inflación —siempre y cuando no se interrumpa—, pero nunca recupera lo perdido.

Y lo más grave: el problema no es de ahora. El propio Ejecutivo reconoció que los básicos están históricamente atrasados, pero no hay señales concretas de recomposición.

 De la unidad gremial al repliegue

La paritaria de julio no comenzó mal. Venía precedida por una reunión anterior donde los tres gremios –UPCN, ATE y el Sindicato de Trabajadores Municipales- habían rechazado el aumento y respondido de forma unificada a una acusación del jefe de Gabinete Miguel Amadeo, que los tildó de tener “falta de honestidad intelectual”.

En esa oportunidad, la dirigencia sindical mostró cohesión frente a lo que consideraron un acto de deslegitimación y violencia institucional. La secretaria general de ATE, Patricia Medina, fue tajante:

“A mí no me sorprende, es más de lo mismo. Para Amadeo, la honestidad intelectual está en decirle todo que sí. Bueno, no somos la patronal, estamos para ayudar a los compañeros, no para obedecer al Ejecutivo”.

Desde UPCN, Anahí López también rechazó el aumento y calificó la reunión como “áspera”. Y Adriana Hurtado, Sindicato Municipal se mostró más que dolida (como ella lo definió) furiosa.

Pero algo se rompió en el camino. En la nueva negociación, UPCN bajó el tono, relativizó el 2 % (“es lo que viene dando todo el año y bueno, suma”) y responsabilizó de la situación de los empleados municipales al abuso de precios de los comercios y al país. 
El Sindicato de Trabajadores Municipales directamente no participó públicamente del debate.

Promesas negadas y archivo incómodo

Consultado sobre la promesa del intendente Francisco Ratto de aumentar el básico por encima de la inflación, incluso duplicándola, Amadeo acusó al periodista de esta productora:

“Eso lo estás inventando vos”.

Sin embargo, los registros periodísticos lo contradicen. El archivo existe. Y lejos de cumplir con ese objetivo, el Ejecutivo propone exactamente el mismo valor que la inflación mensual, en el mejor de los casos.

Cuando se lo confronta con datos y promesas incumplidas, Amadeo prefiere desviar el foco, descalificar a los medios y hablar de interpretaciones “distorsionadas”.
Es una estrategia conocida: discutir al mensajero para no hablar del mensaje.

Esto dijo el intendente Ratto en enero último (nota archivo)

ATE, la última resistencia

En este escenario de repliegue, ATE se mantiene como el único gremio combativo.
Su representante, Pablo Lugo, expuso con claridad lo que significa el aumento para los trabajadores:

“Pretendíamos, si no hay un aumento salarial acorde, considerable, no el 2 % remunerativo”.
“El básico es tan bajo que por más que le den el 20 o el 30 % no alcanza”.

También reclamó por el incumplimiento en el pase al básico de sumas no remunerativas, algo que se prometió y aún no se concretó:

“El intendente había prometido ir por lo menos un 2 o 3 % achicando. Esta vez no lo hizo. Hay que hacerle acordar, porque no tiene memoria”.

Lugo confirmó que ATE se reunirá con sus delegados el viernes 25, para definir qué camino tomar.

Pero la realidad es cruda: si los gremios no aceptan, el Ejecutivo impone el aumento por decreto y se da por cerrada la discusión.

Lo que comenzó como un intento de unidad sindical frente a un ajuste insuficiente, terminó con una parte de los gremios relativizando el conflicto, otra en silencio y solo ATE manteniendo la resistencia.

La estrategia del Ejecutivo –ganar tiempo, dividir el frente, culpar al comercio y descalificar a la prensa- parece haber dado resultados.
Mientras tanto, los trabajadores siguen cobrando salarios que no resisten ni la inflación ni la canasta básica, y un 2 % es apenas un gesto, no una solución.

¿Qué se discute en estas paritarias? ¿Un número… o el derecho a vivir con dignidad?

Si UPCN y el Sindicato de Empleados Municipales no logran recuperar el eje de la discusión, el Ejecutivo no solo impondrá sus condiciones: habrá logrado imponer también su relato.

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