Los imperdibles lugares para una escapada de fin de semana en Areco
A 113 km de Buenos Aires, es el destino ideal para un fin de semana largo de Pascuas. Callecitas estrechas, un río con su viejo puente y caballos pastando en el silencio de la siesta.
Casas bajas, cielo amplio, sabores criollos y tradición es lo que puede disfrutarse en San Antonio de Areco, el pago gaucho que invita a la caminata lenta y distendida. También, a recorrer la costanera hasta el Puente Viejo que cruza el río que, según cuentan los lugareños, fue el primero del país donde se cobró peaje, y a degustar platos sabrosos en los bodegones que flanquean la plaza principal Ruiz de Arellano.
El gaucho, protagonista clave en la cosmovisión de la ciudad llamada también Cuna de la Tradición, se hace presente de diferentes maneras. En los relatos orgullosos de los vecinos que cuentan que el poeta y novelista Ricardo Güiraldes escribió su clásico Don Segundo Sombra inspirado en el resero Segundo Ramírez, que solía frecuentar el boliche De Bessonart, un bodegón de más de 200 años en el que todavía se ven paisanos acodados en la barra tomando un vermucito. También en los museos y espacios de arte que lo retratan, como el Museo Gauchesco Ricardo Güiraldes y Pulpería La Blanqueada —que exhibe mobiliario, platería y textiles más una colección de pinturas de Figari— y el Museo Las Lilas, con obras de Florencio Molina Campos.
El universo gauchesco y de tradición se destaca además en cada detalle de las pulperías, los almacenes, las tiendas de cueros, las ferias de antigüedades y artesanías y en los fogones diarios entre paisanos que rasguean sus guitarras e invitan al baile.
Fuente: La Nación

