Un maíz campeón en Córdoba: alcanzaron 126,6 quintales por hectárea con una estrategia de nutrición ajustada

La empresa VCM SRL, de Cañada de Luque, obtuvo el primer premio en el Concurso de Máximos Rindes del Norte y Centro de Córdoba, con una producción un 53% superior al promedio provincial. La disponibilidad de agua, el manejo del cultivo y un esquema de fertilización con productos de Yara fueron determinantes en el resultado.

La empresa VCM SRL, de la localidad cordobesa de Cañada de Luque, obtuvo el primer premio en el Concurso de Máximos Rindes en el Norte y Centro de Córdoba, correspondiente a la campaña 2025/26.

La competencia fue organizada por la Cooperativa Máximo Paz, el INTA Jesús María, la Sociedad Rural de Jesús María y la Bolsa de Cereales de Córdoba.

El establecimiento alcanzó un rendimiento de 126,6 quintales de maíz por hectárea, en condiciones de secano, utilizando el híbrido DK 72-20 PRO4. La cifra representa un 53% más que el promedio provincial, que fue de 82,7 quintales por hectárea, según datos de la Bolsa de Cereales de Córdoba.

El resultado permitió a la firma, conducida por Guillermo Canello, titular y fundador de VCM SRL, obtener el primer puesto y, al mismo tiempo, incorporar aprendizajes para mejorar su esquema de fertilización.

La estrategia detrás del rendimiento

Uno de los aspectos centrales fue la planificación nutricional del cultivo, que se ajustó a las características de los distintos ambientes del lote y a las condiciones climáticas de la campaña.

Según la información difundida por Yara, el ciclo comenzó con una buena disponibilidad de agua en el suelo, lo que permitió modificar la estrategia habitual de producción.

En el norte cordobés, donde las condiciones climáticas pueden limitar los rendimientos, los planteos suelen ser conservadores. Sin embargo, la humedad disponible antes de la siembra abrió la posibilidad de aumentar la densidad del cultivo y reforzar su nutrición.

“Nuestra estrategia promedio en el norte de Córdoba, normalmente, es defensiva. Sin embargo, cuando confirmamos la mejor disponibilidad hídrica en presiembra, ajustamos la densidad y la nutrición aspirando a más rendimiento. De este modo, tuvimos una mejorada refertilización que generó el salto de rendimiento”, explicó Canello.

Seis nutrientes desde la siembra

El esquema comenzó con la aplicación de YaraMila NITROCOMPLEX ZAR, un fertilizante arrancador que combina seis nutrientes en un mismo gránulo: zinc, nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio y azufre.

La elección respondió a la necesidad de fortalecer el cultivo desde sus primeras etapas, especialmente frente a deficiencias nutricionales que pueden afectar su desarrollo.

El zinc fue uno de los elementos destacados, debido a que el maíz es particularmente sensible a su deficiencia.

A esto se sumó el aporte de fósforo, con disponibilidad secuencial a lo largo del tiempo, y nitrógeno en forma de nitrato. Esta combinación permitió sincronizar la oferta de nutrientes con la demanda inicial de las plantas.

Refertilización para acompañar el crecimiento

En una segunda etapa, la empresa reforzó la nutrición mediante la aplicación de YaraBela NITROMAG Z, un fertilizante que reúne cuatro nutrientes en un mismo gránulo: nitrógeno, calcio, magnesio y zinc.

De acuerdo con el informe técnico de Yara, esta combinación permitió mejorar la disponibilidad de nutrientes durante el desarrollo del cultivo.

En particular, el nitrógeno en forma de nitrato se caracteriza por su rápida disponibilidad, una condición que favorece la sincronización entre el aporte nutricional y las necesidades de las plantas.

La refertilización fue uno de los cambios más importantes respecto de la estrategia habitual de VCM SRL y contribuyó al salto de rendimiento alcanzado.

Una campaña favorable, pero con desafíos climáticos

La campaña 2025/26 comenzó con buenos niveles de humedad en el perfil del suelo. Además, las siembras tardías pudieron realizarse dentro de las fechas óptimas y la presión sanitaria no representó un riesgo significativo para los planteos de la región.

Sin embargo, el cultivo también atravesó episodios de altas temperaturas durante la floración y el llenado de granos, dos etapas importantes para la definición del rendimiento.

En ese contexto, el manejo eficiente de los nutrientes adquirió especial relevancia.

La estrategia apuntó a garantizar su disponibilidad en el momento adecuado, utilizar fuentes que limitaran las pérdidas y cubrir las necesidades de micronutrientes, especialmente zinc.

La importancia de ajustar la nutrición a cada lote

El caso de VCM SRL pone de manifiesto la importancia de adaptar las decisiones agronómicas a las condiciones concretas de cada campaña.

La combinación de nitrógeno en fuentes nítricas, zinc, calcio y magnesio, propuesta por Yara, busca sostener los rendimientos en ambientes exigentes y frente a ciclos productivos con mayores dificultades.

Según la compañía, este tipo de manejo también apunta a establecer una base de rendimiento más segura ante situaciones climáticas no previstas.

El primer premio obtenido por VCM SRL no solo reconoció una producción destacada, sino también una estrategia que combinó disponibilidad hídrica, ajuste de densidad, planificación nutricional y refertilización para aprovechar el potencial del cultivo.

Fuente: información de prensa difundida por Yara sobre el Concurso de Máximos Rindes en el Norte y Centro de Córdoba, campaña 2025/26.

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