“Tener proyectos después de los 50 ayuda a vivir más y mejor”
Desde Estados Unidos, la psicóloga arequera Clementina Colombo analizó por qué emprender en la madurez puede ser más exitoso, a partir de una entrevista brindada a News Digital. La producción de esta nota fue realizada por la periodista Camila Pannunzio para esta productora. Agradecemos a Clementina por su predisposición y el tiempo para compartir su mirada con tanta claridad. Un orgullo ver a arequeros destacándose en proyectos de impacto internacional (recomendamos leer la nota sobre Ato, herramienta en la que trabaja en el exterior nuestra vecina)

La psicóloga arequera Clementina Colombo, radicada en Nueva York y especializada en gerontología, destacó que las personas mayores de 50 años tienen mayores probabilidades de éxito al iniciar un emprendimiento, según investigaciones internacionales recientes.
En ese sentido, explicó que estudios del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), una de las universidades más prestigiosas del mundo, muestran que la edad promedio de los emprendedores exitosos no es la juventud, como suele instalarse en el imaginario colectivo, sino alrededor de los 45 años.
A partir del análisis de datos, se observó que los emprendimientos iniciados por personas cercanas a los 50 años tienen casi el doble de probabilidades de sostenerse en el tiempo en comparación con aquellos impulsados por personas más jóvenes. La diferencia radica, principalmente, en la experiencia acumulada, los contactos y el conocimiento previo.
Colombo también vinculó este fenómeno con los cambios en la expectativa de vida. En la actualidad, muchas personas superan ampliamente los 80 años, lo que abre una nueva etapa vital luego de la jubilación. En ese contexto, lejos de una visión pasiva, aparece la posibilidad de iniciar proyectos, reinventarse y mantenerse activo.
Además, remarcó que sostener proyectos en esta etapa no solo impacta en lo económico o profesional, sino también en la salud. Mantenerse activo, socializar y tener objetivos claros contribuye a mejorar la calidad de vida y a prevenir el deterioro físico y cognitivo.
En esa línea, explicó conceptos como el “ikigai”, una idea de origen japonés que refiere a encontrar un propósito o una razón para vivir. Este concepto aparece con frecuencia en las llamadas “zonas azules”, regiones del mundo donde se concentran personas con alta longevidad y buena calidad de vida, que comparten hábitos como la actividad física, los vínculos sociales y una vida con sentido.
La especialista señaló que uno de los principales desafíos actuales no es solo vivir más años, sino lograr que esos años adicionales se transiten con bienestar. En ese sentido, encontrar proyectos personales, especialmente aquellos que generen impacto en otros, aparece como un factor clave.
Desde su experiencia profesional y personal, Clementina destacó que esta etapa de la vida ofrece oportunidades para seguir construyendo, aprender cosas nuevas y redefinir objetivos, en un contexto donde las ideas tradicionales sobre la edad y el trabajo están cambiando.



